LOS IDOS. CAP 13
-Cuando me vaya no te van a saber igual la pitayas- Me dijo Rimpori.
Yo escuchaba como medio hipnotizado por el sonido metálico y oxidado de las tuercas de la montaña rusa en ascenso. Crack, trick, trick. Sube para que pueda saborear el humo carrasposo de las nubes.
-¿Me estás escuchando?- Gritó Rimpori.
-No te creo-Le respondí.
Rimpori agitó su camiseta. De las ondulaciones volaron pepitas de pitaya que desprendían ese olor a azúcar sobre mis narices.
-¿No me crees?- Me dijo cuando el traqueteo metálico cesó casi por completo. Sólo los últimos impertinentes “Tricks” se sentían vibrar cuando el vagón se acomodaba en la cima.
-No- Le respondí. E inmediatamente mi mejor amigo saco sus suaves y esponjosas alas y se fue volando.